Sébastien Lifshitz

La magia de hacer visible lo invisible

Sensibilidad, honestidad, compromiso social y emocional, una gran capacidad de construir un relato fílmico de manera orgánica y profundamente humana. Con una fe inquebrantable en el documental como herramienta de trabajo y transformación social; estas son algunas de las características que definen el cine de nuestro premio honorífico 2021.

Este director y guionista parisino es licenciado en Historia del arte, profesor de cine en La Fémis, una de las más prestigiosas escuelas de cine de Francia, y es una de las voces imprescindibles del cine europeo que mejor aborda las cuestiones ligadas a la diversidad sexual. Para ello, siempre ha elegido a gente invisible pero no escondida, gente que siempre ha estado ahí y a quien Sébastien Lifshitz cede la palabra y el protagonismo en cada una de sus películas.

En 1996 rueda su primer cortometraje, Il faut que je l’aime, pero es con su segundo trabajo, Les corps ouverts, con el que realmente se da a conocer. Se trata de una historia repleta de confrontaciones sociales protagonizada por una persona migrante norteafricana que trata de sobrevivir en las calles de París. Con este trabajo participó por primera vez en el Festival de Cannes y recibió el premio Jean Vigo que distingue a quienes destacan por su espíritu independiente y su innegable originalidad estilística.

Tras la dirección de Les terres froides, una película para televisión donde vuelve a poner el foco en la incapacidad de vivir libremente la sexualidad de su protagonista, rueda su primer largometraje, Presque rien. En él, la soledad, la pérdida, la construcción de la identidad, el conflicto y la familia vuelven a formar parte de esta historia sobre primeros amores. Con su siguiente film rodado en 2003, Wild Side,  Sébastien pone la mirada en personas que van más allá de lo convencional y se sumerge en el mundo de unos seres humanos marginalizados y desprotegidos logrando mostrar la belleza de su desolación y dotándoles además de una profunda dignidad. Con esta película participa en la primera edición de Zinegoak y logra obtener el premio al mejor largometraje del festival, así como otros reconocimientos internacionales como su primer premio Teddy en la Berlinale o el gran premio del jurado del Festival de Cine de Xixón.

En 2011 vuelve a participar en Zinegoak, esta vez con Plein sud, una road movie iniciática que finaliza en Tolosa y que el propio Sébastien vino a presentar a Bilbao. A partir de ese título Sébastien pone el foco en el documental y consigue crear un lenguaje propio y reconocible con el que abordar las historias invisibles de sus protagonistas y convertirlas en maravillosas obras emocionantes y reivindicativas.

Les invisibles (2012) es un canto a la libertad y un reconocimiento a la lucha, la resiliencia y la madurez de personas que dedicaron su vida a dotar de dignidad a la diversidad sexual. Con esta obra logra el César al mejor documental.

En Bambi (2013) Sébastien recupera de manera conmovedora y emotiva la memoria de la artista transexual argelina Marie-Pierre Pruvot y vuelve a participar en Zinegoak, alzándose de nuevo con un galardón, el premio del jurado de Lesbianismo y Género 2014.

La activista feminista Thérèse Clerc es la protagonista del documental Les Vies de Thérèse (2015), una fascinante e hipnótica obra que aborda otro de los grandes tabús de nuestras sociedades, la muerte. Es la dignidad que la propia Thérèse aporta a su proceso de morir, y el respeto y admiración con la que Sébastien mira y filma, lo que consigue crear un emocionante discurso sobre la plenitud de la vida hasta su momento final. Una emoción que traspasó la pantalla e hizo vibrar al público asistente a nuestra gala de inauguración en el Teatro Arriaga, logrando una de las mayores ovaciones hasta la fecha.

Adolescentes (2019) es un retrato generacional rodado a lo largo de cinco años en el que Sébastien acompaña a las inseparables Emma y Anaïs. Una odisea de un lustro de cambios profundos y primeras experiencias con el que consigue transmitirnos la inocencia, alegría y complejidad de esa efervescente etapa de la vida.

El último trabajo de Sébastien es Petite Fille. De nuevo un documental delicado y etéreo para mostrar  las tensiones que origina la incapacidad de nuestra sociedad de entender y asumir la diversidad de nuestras identidades. Sasha y su familia son protagonistas de este viaje a la vivencia de la infancia trans con imágenes que seguro quedarán por largo tiempo en nuestra retina y nuestro corazón.

Desde Zinegoak hemos seguido, apoyado y difundido la carrera de este prolífico creador con interés y atención y estamos orgullosas de que muchas de sus obras hayan formado parte de la sección oficial del festival en distintas ediciones. En todas esas ocasiones hemos caído rendidas a su visión delicada y emocionante a la hora de abordar de manera profundamente humana y conmovedora las historias de personas que han decidido ser firmes en su manera de vivir y sentir, a pesar de que esto les supusiera rechazo social o familiar. Personas que han creído en sí mismas y en su libertad personal y que gracias a su coraje e integridad han sido elementos fundamentales en la evolución de la percepción de la diversidad y riqueza de la sexualidad, la identidad y el género.

Su mirada transversal sobre las cuestiones fundamentales de la esencia humana con punto de partida en las realidades LGTBI+ es la que siempre nos ha cautivado. Sus obras nos  transforman y enriquecen y logran que tras cada visionado avancemos hacia una sociedad mejor. Por todo ello, queremos agradecer su trabajo artístico y reconocer su compromiso social con nuestro máximo galardón.

PROYECCIONES ESPECIALES

RETROSPECTIVA

PETITE FILLE

LES VIES DE THÉRÈSE

BAMBI

LES INVISIBLES

PLEIN SUD

WILD SIDE